Minuto a minuto, suspiro a suspiro, un día termina y otro comienza con alegría y satisfacción.
jueves, 17 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
CAPÍTULO 2: Más Imágenes y Menos Palabras.
Aquellos quienes afirmen que las clases de “comunicación oral y escrita” no
sirven para nada: ¡están en un error!, posiblemente de los más grandes. Porque
comunicarse, es un arte.
El dulce sabor de cada viernes, no tiene comparación con ningún otro día de
la semana; y a mi parecer: no disfruto ningún otro día tanto como el sagrado
viernes.
Aparte de “Comunicación Oral y Escrita”, la clase de “Cálculo Diferencial e
Integral” termina con una semana laboral para mi, que en ocasiones es
complicada y algunas otras es bastante tranquila.
-
¡Si señor! Luego de exponer un tema de Normas para la Redacción de Textos y
resolver algunas Operaciones Diferenciales, podré disfrutar de un exquisito fin
de semana.
Eso era lo único que pasaba por mi mente aquel viernes justo en el momento
en el que la profesora de “Comunicación Oral y Escrita” entró al salón de
clases, y después de pasar lista, me pidió iniciar con la exposición
correspondiente.
-
“¿Para qué inventar las reglas? Y aún más importante: ¿Para qué seguirlas?”
Esa fue la pregunta para iniciar con el tema, de la cual, hasta este
momento tengo varias decenas de respuestas derivadas una de otra que continúan
llevándome por distintos caminos para poder imaginarme más respuestas.
-
Tinta negra, papel blanco tamaño carta, letra del número 12, interlineado
de doble espacio, etc…
Surgían infinidad de reglas y pasos a seguir para alcanzar la perfección
escrita.
-
Utilización de títulos, abreviaturas, citas textuales, verbos en presente,
pasado y futuro…
Yo considero que esta exposición fue un éxito, solo espero que mis
compañeros y compañeras de clase hayan logrado redactar correctamente sus
informes y ensayos para la calificación final.
La nueva incógnita que vino a mi mente desde aquellos momentos es:
-
¿Podría alcanzar la perfección escrita?, me pregunto: ¿En qué consistirá?
Minutos antes de finalizar la clase, las palabras de la profesora fueron:
-
Recuerden que se necesitan Más Imágenes y Menos Palabras, no solo para
exponer, sino también para muchos otros propósitos, dependiendo de su
imaginación…
La clase terminó, y todos salimos del salón de clases; aún debía asistir a
la preciosa clase de matemáticas un poco más tarde y tenía algo de tiempo
libre, durante el cual por mi mente pasaban una enorme cantidad de ideas como
regularmente me sucede: miles de colores y de canciones, ilusiones y fantasías,
¡claro!
Pensaba en esto mientras escribía mucho de lo anterior y por segunda
ocasión el tiempo se fue volando para mí, solo puede darme cuenta de que la
clase de “Cálculo Diferencial e Integral” estaba a punto de iniciar, así que
rápidamente me dirigí al salón correspondiente.
Noté que la mayoría de mis compañeros en esta clase no había entrado o tal
vez no habían asistido, éramos muy pocos alumnos en esta clase, entonces el
profesor escribió algunos problemas en el pizarrón para resolver.
Yo intentaba resolverlos ¡desde luego!, y estaba concentrado en ello,
cuando de repente el profesor exclamó:
-
¡No intenten recordarlo! Se necesitan más imágenes y menos palabras. ¡Hagan
uso de su imaginación!
El profesor tomó sus plumones y comenzó a resolver estos problemas: ¡Eran
bastante fáciles!
Al resolver algunos problemas más, el profesor indicó que la clase había
concluido.
-
¡Estudien! En esta vida todo puede ser tan fácil o tan difícil como ustedes
quieran.
Luego de que el profesor abandonara el salón de clases, los pocos
compañeros que tomaban la clase en ese momento también abandonaron el salón y
por unos instantes me quedé a solas con mis pensamientos.
-
Fácil, difícil, sencillo, complicado…
Imaginaba que no había diferencia entre estas palabras…
Tomé mis pertenencias y lentamente abandoné las instalaciones de la
escuela. Y después de comprender que una imagen vale por muchas palabras,
continuaba caminando con una sonrisa.
-
¡¡Palabras y sentimientos, palabras y sentimientos…!!
viernes, 11 de mayo de 2012
miércoles, 9 de mayo de 2012
El Valle de las Ilusiones. CAPÍTULO 1. Dulce Canción; Dulce Vida.
¿Por qué no olvidar ese infierno personal que todos creemos llevar dentro
& comenzar a aceptar que frente a nosotros solo están las metas que
deseamos y podemos alcanzar?
En alguna conferencia hace tiempo ya, escuché a uno de mis maestros citar
una frase muy conocida de Miguel de Cervantes Saavedra, que dice: “Para lograr
un objetivo hace falta una de estas dos cosas: Que el que quiera, Pueda ó que
el que pueda, Quiera…” Por eso mismo se me ocurrió la magnífica idea de luchar
de una vez por todas contra los demonios que llevo dentro, o que “creo” llevar dentro.
He tenido la oportunidad de observar a mí alrededor, de escuchar, de
sentir… Todo parece ser tan sencillo, que no logro entenderlo. Me gusta
observar el amanecer, me fascina sentir la brisa de la mañana acompañada de un
poco de ejercicio físico y por la tarde degustar el dulce sabor del ejercicio
mental con algunos problemas de matemáticas, física, química, etc. Incluso,
hasta ahora he logrado comprender lo valioso y necesario que representa el
tiempo; corriendo de un lado hacia otro lado siempre, parece que el amigo
tiempo no perdona a nadie, ¡claro! Ya decía mi profesor de física: “El tiempo
es relativo…” Ahora comprendo claramente sus palabras. Sé que debo prestar más
atención a lo que dicen mis profesores dentro y fuera del salón de clases.
Todos estamos atrapados en un mundo cuyo límite está marcado por las
manecillas de un reloj; desde siempre me he preguntado ¿Por qué no podemos
escapar? ¿Escapar significa salir y no poder regresar?
-
Hey: ¡Muchacho! Llevas horas sentado en esta silla de la biblioteca. ¡Veo que ni con un libro de
termodinámica en las manos puedes olvidarte tus fantasías! ¡Caramba!
Al escuchar la vos de mi amigo José, mi mente, que divagaba por un mundo
distinto a este, volvió rápidamente a mí, permitiéndome contestar con un poco
de confusión:
-
¡Ohhh! Tienes toda la razón, por Dios, ¿¡Cuánto tiempo he estado aquí!?
Y José contestó:
-
¡No lo sé, querido ingeniero! Pero es bastante tarde ya y no es una buena
idea llegar tarde a nuestras casas; y mucho menos con toda nuestra tarea
pendiente.
En efecto, confirmé las palabras de mi compañero cuando en mi reloj,
observé marcadas las 10:14 p.m. Incluso no vi ni un alma alrededor mío más que
la de mi buen amigo.
-
Es verdad, ¡gracias por hacerme despertar de estas fantasías!, es hora de
retirarnos.
Mientras caminábamos hacia la puerta de salida de la biblioteca y de la
escuela, la curiosidad me llevó a preguntarle a José:
-
¿Y qué es lo que estabas haciendo en la biblioteca a esta hora?
José respondió:
-
Oye: ¡No eres el único que tiene problemas para entender algunas materias…!
Y prosiguió…
-
Verte perdido dentro de tus pensamientos me hace recordar que la vida es un
valle de lágrimas, y a la vez un valle de ilusiones…
Sus comentarios llamaban mucho mi atención…
-
¡Si! La vida es una canción, un poema o quizás una novela, ¡no lo sé!, pero
si de algo estoy seguro, es que esta dulce canción será más dulce cuando
terminemos nuestras tareas y dejemos de pensar en ese mundo tan fantasioso que
no podríamos hacer realidad. ¡Cuídate mucho amigo! Suerte con esas matemáticas…
Mientras observaba como José abordaba su camión y partía rumbo a su casa,
continuaba pensando:
-
¡Claro! Tan solo una fantasía…
Abordé el transporte que se dirigía hacia mi hogar mientras una voz no
dejaba de susurrar hacia mis pensamientos:
-
… Una fantasía… Una fantasía.
lunes, 19 de marzo de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
miércoles, 28 de diciembre de 2011
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