miércoles, 16 de mayo de 2012

CAPÍTULO 2: Más Imágenes y Menos Palabras.


Aquellos quienes afirmen que las clases de “comunicación oral y escrita” no sirven para nada: ¡están en un error!, posiblemente de los más grandes. Porque comunicarse, es un arte.

El dulce sabor de cada viernes, no tiene comparación con ningún otro día de la semana; y a mi parecer: no disfruto ningún otro día tanto como el sagrado viernes.

Aparte de “Comunicación Oral y Escrita”, la clase de “Cálculo Diferencial e Integral” termina con una semana laboral para mi, que en ocasiones es complicada y algunas otras es bastante tranquila.

-          ¡Si señor! Luego de exponer un tema de Normas para la Redacción de Textos y resolver algunas Operaciones Diferenciales, podré disfrutar de un exquisito fin de semana.

Eso era lo único que pasaba por mi mente aquel viernes justo en el momento en el que la profesora de “Comunicación Oral y Escrita” entró al salón de clases, y después de pasar lista, me pidió iniciar con la exposición correspondiente.

-          “¿Para qué inventar las reglas? Y aún más importante: ¿Para qué seguirlas?”

Esa fue la pregunta para iniciar con el tema, de la cual, hasta este momento tengo varias decenas de respuestas derivadas una de otra que continúan llevándome por distintos caminos para poder imaginarme más respuestas.

-          Tinta negra, papel blanco tamaño carta, letra del número 12, interlineado de doble espacio, etc…

Surgían infinidad de reglas y pasos a seguir para alcanzar la perfección escrita.

-          Utilización de títulos, abreviaturas, citas textuales, verbos en presente, pasado y futuro…

Yo considero que esta exposición fue un éxito, solo espero que mis compañeros y compañeras de clase hayan logrado redactar correctamente sus informes y ensayos para la calificación final.

La nueva incógnita que vino a mi mente desde aquellos momentos es:

-          ¿Podría alcanzar la perfección escrita?, me pregunto: ¿En qué consistirá?

Minutos antes de finalizar la clase, las palabras de la profesora fueron:

-          Recuerden que se necesitan Más Imágenes y Menos Palabras, no solo para exponer, sino también para muchos otros propósitos, dependiendo de su imaginación…

La clase terminó, y todos salimos del salón de clases; aún debía asistir a la preciosa clase de matemáticas un poco más tarde y tenía algo de tiempo libre, durante el cual por mi mente pasaban una enorme cantidad de ideas como regularmente me sucede: miles de colores y de canciones, ilusiones y fantasías, ¡claro!

Pensaba en esto mientras escribía mucho de lo anterior y por segunda ocasión el tiempo se fue volando para mí, solo puede darme cuenta de que la clase de “Cálculo Diferencial e Integral” estaba a punto de iniciar, así que rápidamente me dirigí al salón correspondiente.

Noté que la mayoría de mis compañeros en esta clase no había entrado o tal vez no habían asistido, éramos muy pocos alumnos en esta clase, entonces el profesor escribió algunos problemas en el pizarrón para resolver.

Yo intentaba resolverlos ¡desde luego!, y estaba concentrado en ello, cuando de repente el profesor exclamó:

-          ¡No intenten recordarlo! Se necesitan más imágenes y menos palabras. ¡Hagan uso de su imaginación!

El profesor tomó sus plumones y comenzó a resolver estos problemas: ¡Eran bastante fáciles!

Al resolver algunos problemas más, el profesor indicó que la clase había concluido.

-          ¡Estudien! En esta vida todo puede ser tan fácil o tan difícil como ustedes quieran.

Luego de que el profesor abandonara el salón de clases, los pocos compañeros que tomaban la clase en ese momento también abandonaron el salón y por unos instantes me quedé a solas con mis pensamientos.

-          Fácil, difícil, sencillo, complicado…

Imaginaba que no había diferencia entre estas palabras…

Tomé mis pertenencias y lentamente abandoné las instalaciones de la escuela. Y después de comprender que una imagen vale por muchas palabras, continuaba caminando con una sonrisa.

-          ¡¡Palabras y sentimientos, palabras y sentimientos…!!



viernes, 11 de mayo de 2012

Rosa de Arcoiris

Jamás podremos apreciar los hermosos colores de la vida sin una sonrrisa en el rostro.

miércoles, 9 de mayo de 2012

El Valle de las Ilusiones. CAPÍTULO 1. Dulce Canción; Dulce Vida.


¿Por qué no olvidar ese infierno personal que todos creemos llevar dentro & comenzar a aceptar que frente a nosotros solo están las metas que deseamos y podemos alcanzar?

En alguna conferencia hace tiempo ya, escuché a uno de mis maestros citar una frase muy conocida de Miguel de Cervantes Saavedra, que dice: “Para lograr un objetivo hace falta una de estas dos cosas: Que el que quiera, Pueda ó que el que pueda, Quiera…” Por eso mismo se me ocurrió la magnífica idea de luchar de una vez por todas contra los demonios que llevo dentro, o que “creo” llevar dentro.

He tenido la oportunidad de observar a mí alrededor, de escuchar, de sentir… Todo parece ser tan sencillo, que no logro entenderlo. Me gusta observar el amanecer, me fascina sentir la brisa de la mañana acompañada de un poco de ejercicio físico y por la tarde degustar el dulce sabor del ejercicio mental con algunos problemas de matemáticas, física, química, etc. Incluso, hasta ahora he logrado comprender lo valioso y necesario que representa el tiempo; corriendo de un lado hacia otro lado siempre, parece que el amigo tiempo no perdona a nadie, ¡claro! Ya decía mi profesor de física: “El tiempo es relativo…” Ahora comprendo claramente sus palabras. Sé que debo prestar más atención a lo que dicen mis profesores dentro y fuera del salón de clases.

Todos estamos atrapados en un mundo cuyo límite está marcado por las manecillas de un reloj; desde siempre me he preguntado ¿Por qué no podemos escapar? ¿Escapar significa salir y no poder regresar?

-          Hey: ¡Muchacho! Llevas horas sentado en esta silla de la  biblioteca. ¡Veo que ni con un libro de termodinámica en las manos puedes olvidarte tus fantasías! ¡Caramba!

Al escuchar la vos de mi amigo José, mi mente, que divagaba por un mundo distinto a este, volvió rápidamente a mí, permitiéndome contestar con un poco de confusión:

-          ¡Ohhh! Tienes toda la razón, por Dios, ¿¡Cuánto tiempo he estado aquí!?

Y José contestó:

-          ¡No lo sé, querido ingeniero! Pero es bastante tarde ya y no es una buena idea llegar tarde a nuestras casas; y mucho menos con toda nuestra tarea pendiente.

En efecto, confirmé las palabras de mi compañero cuando en mi reloj, observé marcadas las 10:14 p.m. Incluso no vi ni un alma alrededor mío más que la de mi buen amigo.

-          Es verdad, ¡gracias por hacerme despertar de estas fantasías!, es hora de retirarnos.
Mientras caminábamos hacia la puerta de salida de la biblioteca y de la escuela, la curiosidad me llevó a preguntarle a José:

-          ¿Y qué es lo que estabas haciendo en la biblioteca a esta hora?

José respondió:

-          Oye: ¡No eres el único que tiene problemas para entender algunas materias…!

Y prosiguió…

-          Verte perdido dentro de tus pensamientos me hace recordar que la vida es un valle de lágrimas, y a la vez un valle de ilusiones…

Sus comentarios llamaban mucho mi atención…

-          ¡Si! La vida es una canción, un poema o quizás una novela, ¡no lo sé!, pero si de algo estoy seguro, es que esta dulce canción será más dulce cuando terminemos nuestras tareas y dejemos de pensar en ese mundo tan fantasioso que no podríamos hacer realidad. ¡Cuídate mucho amigo! Suerte con esas matemáticas…

Mientras observaba como José abordaba su camión y partía rumbo a su casa, continuaba pensando:

-          ¡Claro! Tan solo una fantasía…

Abordé el transporte que se dirigía hacia mi hogar mientras una voz no dejaba de susurrar hacia mis pensamientos:

-          … Una fantasía… Una fantasía.




lunes, 19 de marzo de 2012

Comienzo Dulce Digital.

La vida siempre será dulce: Más aún sonriendo y estando contigo.

domingo, 22 de enero de 2012

miércoles, 28 de diciembre de 2011

I Love You Light Music.

El Amor, la Música & la Luz podrían ser la Respuesta.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Mi motivación.


Todo en esta vida es inolvidable... ¡Y motivante!